Tapas
4 09 2006Resulta que Página/12 sabe cuánto ganan los chicos que trabajan, ajá… ¿Valía la pena darle tanta relevancia a ese dato? Supongamos que sí. Todo muy bien, pero la misma nota firmada por Mariana Carbajal dice que “el dato, todavía preliminar, surge de la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (Eanna), un emprendimiento conjunto del Ministerio de Trabajo y el Indec en el marco del Programa «Encuesta y Observatorio de Trabajo Infantil»”. Y más adelante aclara: “La Eanna es el primer relevamiento sobre trabajo infantil del país y se hizo en 2004”. Incluso la nota cita a “Emilia Roca, que se dedica al análisis de los datos recolectados desde el Observatorio de Trabajo Infantil”, diciendo: “Todavía seguimos procesando los resultados de la encuesta”. Está bien, tómense su tiempo. Una palabra y un número para tener en cuenta: preliminar y 2004.
Redactora y editores (no olvidemos el organigrama) decidieron armar una tapa con información preliminar y de hace dos años. ¿Qué validez tiene el dato en un contexto de permanentes cambios económicos? ¿Tanta como para ir a la tapa? Y antes, ¿qué importa cuánto ganan cuando el problema es que deben trabajar? Al menos la nota no lo explica, aunque esas cifras se repiten en la bajada, la cabeza y el segundo párrafo. Como para que quede claro.

Sos groso. Leí la nta y dije: “aha, y¿?!”
Y después escuchamos a esa periodista decir, en conversión telefónica vaya unoa saber con quién, “ya estoy harta de los pobres, estoy con la causa pero bueno, viste¿?”.
Sos groso. Leí la nta y dije: “aha, y¿?!”
Y después escuchamos a esa periodista decir, en conversación telefónica vaya unoa saber con quién, “ya estoy harta de los pobres, estoy con la causa pero bueno, viste¿?”.
posta que dijo eso?
Dijo eso, la escuchamos.
quizás la razón de su cambio de horario laboral se deba a que de ahora en más no quiere que nadie la escuche decir esas cosas (y peores). Aunque si uno llega más temprano, como yo frecuento muuuy raras veces, uno escucha eso y más.
Cuando vi esa tapa flameando en la soguita de un puesto de diarios pensé que la nota haría referencia a la situación de “los chicos” que ese matutino emplea y a los que –se sabe bien, no es noticia- paga con un sándwich y una Coca. Pero no. Se trataba de la situación de esa masa de niñas, niños, adolescentes y adolescentas que intentan conmovernos con su pobreza. En fin. Leí su crítica, respetado Oscuro Periodistas, y quiero detenerme sólo en un aspecto de ella. Usted dice que el problema es que esos pebetes trabajen y no cuánto ganan. No mi querido colega, usted hace una lectura superficial del asunto. O acaso no aprendió de nuestros ancestros eso de que “el trabajo dignifica”. Ahí está la cuestión mi amigo: esas pibas, esos pibes tienen dignidad per se, porque trabajan. Entonces, el punto no es que esté mal que laboren. El punto es que si esos seres humanos (porque merecen tener esa categoría) vigorizan el mercado con su fuerza de trabajo, debieran ganar un poco más y así contar con los beneficios de una obra social, estar agremiados, hacer sus aportes jubilatorios y -por qué no- poder acceder a un préstamo bancario para adquirir un inmueble para no andar exhibiéndose en la calle del modo en que lo hacen. He aquí la intención de la nota: ¡denunciar, exigir y apretar al Gobierno nacional para que tome cartas en el asunto y dé a esos purretes un salario mínimo vital y móvil acorde a la tarea que desempeñan!
Preliminar o no, los resultados de ese estudio son necesarios para que el tema entre de una vez por todas en las agendas bursátil, sindical y gubernamental. El eje temporal, en definitiva, no es el criterio que rige una noticia.
Ahora bien, imagino que –como corresponde- habrán discutido el asunto en el seno de la Sección y en presencia de quien firmó tan magnánimo artículo, ¿no?
Celebro su espacio de reflexión y Oscuro Periodista. Y creo que me voy a convertir en un asiduo lector de él (y de usted también).
Por estos días le dan la tapa a cualquiera, che. Lo cierto es que los comentarios de Clark a las notas de la susodicha ya son un clásico. Se leen en todas las peluquerías.
Señor encabezador (¿se dirá así?) de la lista negra, la verdad es que no lo había visto desde su punto de vista, muy atendible, por cierto.
En cuanto a eso de la discusión, bueno, creo que… en fin… no, mucho no se habló del tema. Aunque sí hubo un pasante díscolo haciendo un recuadrito, algo poco importante como para quien firma la nota.
Gracias por celebrar y por leer, lo espero pronto por acá.
Lo peor de todo, haciendo una lectura muy superficial y con un tinte blumberiana, descreo rotundamente de esos números. Respeto las fuentes de su colega, pero mi experencia trenística y subteriana (nótese que amo inventar palabras) me obligan a imaginar otras cosas. Importa si son 2 pesos, 50 o 500. Por supuesto que no. Aunque el último número quizás tome relevancia y me haga dudar de mi profesión…Igual ni en chiste hay que naturalizar estas situaciones. Los chicos a la escuela, si se portan mal, reglazo. Viva Perón Carajo!!!! (perdón por la exaltarme)
Cosme Fulanito, descrea tranquilo y no tiene porqué respetar fuentes si no quiere. Si se fija, en la nota dice “la titular de la Conaeti advierte que en la encuesta falta contabilizar a los chicos que viven en la calle. ‘Ellos desarrollan estrategias de supervivencia más redituables’, consideró Rey Méndez”. Vé, usted tiene razón.
Un saludo y exáltese tranquilo (je, un oxímoron involuntario).
Grosso, mono!!!
che, y los pasantes no entramos en la categoría de “pobres”, para esta periodista?. Mucho Fallabela.