Oficio

21 02 2008

Me molesta mucho cuando un post de un blog no es más que algo linkeado de otro blog, que está linkeado vía otro blog, que lo linkea de un medio digital y así hasta el cansancio en una versión 2.0 y en espiral del copy & paste de gacetillas. Pero esta vez vale la pena hacer el click y leer estas líneas en apariencia apuradas del amigo Hacher Rivera en No contesta. Como para pensarlo y, por qué no, para envidiarlo un poco o, sentir algo de culpa.




Realidad

5 10 2007
No se puede perder tiempo hablando en el vacío con personas que están fuera de la realidad en formación, que es la realidad que sustituye a la realidad de hoy.

Miguel Ángel Asturias, Viento fuerte

Ciertos puestos en los medios exigen unas cualidades y un esfuerzo extra de quienes los ocupan. No alcanza sólo con ser periodista, ni siquiera con ser uno bueno.

A determinado nivel hace falta algo más que poder participar sin desentonar en la discusión para armar la tapa del diario de mañana, es necesario ir más allá de saber cómo debe encararse una nota. Lo que se requiere es tener una visión de las posibilidades del medio en el futuro. Pero eso no abunda.

Y entonces, hace un par de años uno podía encontrarse con un editor de un portal de Internet que no sabía cómo usar Google. O toparse con secretarios de redacción que aún hoy no creen que los diarios impresos tendrán que cambiar de algún modo ante el crecimiento del consumo de medios en la web, o que están convencidos de que los lectores que tienen 50 años son iguales a los que tienen 20.




Básico

25 09 2007

Qué básicas siguen siendo algunas cosas. Digo, a casi cien años del desarrollo de la teoría hipodérmica y todo lo que le siguió más acá, para algunos la comunicación todavía es lineal. Se inyecta información en el receptor y éste actúa en consecuencia cual perro pavloviano al que se le hace escuchar un timbre. Con un poco menos de baba, pero tal cual.

Es que hace un par de días me llegó un mail cuasi desesperado. Alguien que no conozco nos escribió a varios colegas porque su hermana, dice, trabaja en una pequeña sala de primeros auxilios del conurbano. La cuestión es que tratan de colaborar con la asistencia sanitaria de los vecinos y a cambio reciben muchas muestras de agradecimiento, y ni un peso. Así, la sala tiene no sólo las necesidades cotidianas, sino además una deuda de unos cuantos miles de pesos.

Desde la Municipalidad del lugar, el actual intendente y aspirante a que lo reelijan en octubre les propuso una genial idea. En estos días el tipo se aparece por ahí con una heladera y un subsidio. No será suficiente para que las cuentas queden en orden, pero es algo. “Al menos me preocupo, ¿no muchachos?”, les dijo. Y les dio la opción de obtener unos pesos más en el futuro.

Parece que no tiene equipo de prensa, aunque aparece cada tanto en Crónica TV en esas notas que no son notas sino propaganda, o que sus encargados de prensa son poco eficientes. Porque la propuesta para la salita fue que traten de conseguir que la mayor cantidad de medios realicen una cobertura de la entrega de la heladera y el subsidio, y si el espectáculo logra la repercusión suficiente, entonces sí, vuelve con algo más de plata. Como para que no digan que no le interesa la salud pública.

Encima, hoy Diario Popular saca un “Suplemento Especial Región Metropolitana” con un título catástrofe que dice “CRUCIAL ELECCIÓN”. Son 24 páginas a todo color repletas de propaganda de los intendentes del Gran Buenos Aires y salpicadas con algunas notas para disimular. Supongo que la mayoría de los que compren “el Popu” lo va a tirar sin leerlo. Eso, si es que los canillitas no hacen justicia antes y ni siquiera lo colocan dentro del diario.




Percepción

30 08 2007

Muchos dirán que poca o nula importancia tiene lo que los demás piensen de uno. Pero en este oficio, la percepción que tienen los otros —el público, los lectores— de quienes lo ejercemos, logra una relevancia que no tiene en el caso, por ejemplo, de los bioquímicos. De un modo u otro, la realidad que tratan de reflejar esos estudios que cada tanto aparecen y dicen que “la gente” cree cada vez más en los medios para desdeñar a, digamos, la Iglesia, o por el contrario deja de creerle a los diarios para abrazarse ciegamente a, deliremos, los partidos políticos deberían importarnos al menos un poco a los periodistas.

La cuestión es que un visitante del blog dejó un par de comentarios que me llamaron la atención pero que habrán sido poco leídos porque están en un sector no muy visitado. Dice Luis:

Si en el pais existe una profesion privilegiada es la del periodismo.
Partimos de que pueden decir lo que se les antoja en nombre de la “libertad de prensa”
Ningun Juez se anima a juzgarlos porque sino, se verian practicamente juzgados por los medios
Tienen acceso a todo, llamense espectaculos, congresos, fiestas, etc gracias a un carnecito que exhiben orgullosamente.
Se autoagasajan en “entregas de premios” televisadas, publicadas en los diarios, y en todos los medios periodisticos.
Son exhibicionistas, verdaderas “estrellas”, ya que se “producen” para aparecer publicamente.
No poseen un tribunal de etica profesional como lo tienen los medicos, abogados, contadores, y todos los profesionales que actuan en el país.
Se transforman de la noche a la mañana en ESCRITORES, publicando libros de dudosa calidad, creyendose los “Sabatos” o Borges de este Siglo.
En fin no son nada mejor que cada uno de nosotros los simple Ciudadanos de este País, pero - eso sí - con demasiados privilegios.

Así nomás resultó chocante, claro. Pero minutos después dejó otro con el que demostraba que lo suyo no era un ataque:

Como no soy periodista, me falto dejar claro una cosa:
Que cuando hablo de periodismo hablo del periodismo mediatico, el que vemos en la television o leemos en los diarios.
Se que hay una generacion de jovenes que empiezan de muy abajo.
Por eso que esa humilde vision sobre el periodismo que realizo en el comentario anterior me gustaria en pocos años verla desterrada por aquellos que silenciosamente estudian y trabajan sin las camaras ni microfonos pero que desean como yo un periodismo distinto, reitero, sin privilegios.

Pues eso, de algún modo debería importarnos. Sobre todo porque aquellos privilegios, por ejemplo, son de una minoría y sin embargo parecen ensuciarnos a todos.




Cámara

22 08 2007

La última marcha de los gremios y la oposición en Santa Cruz pudo ser “masiva” como dice Clarín y su reclamo “fuerte” como señala La Nación. Pero veía ayer Telenoche, que pasaba una vez más el video que logró OPI Santa Cruz de la embestida de Daniel Varizat, junto a una nueva secuencia desde otro ángulo, y pensaba que, en términos mediáticos, la oposición tuvo suerte de que al menos una cámara estuviera filmando. Porque hubiese sido más difícil llegar a las tapas de los diarios nacionales, Página/12 incluido, sin la camioneta avanzando contra los manifestantes en millones de televisores y computadoras. Sin esa imagen “fuerte”, acompañada de los gritos de miedo de los manifestantes y los “hijo de puta, hijo de puta” contra el ex funcionario. La cámara de un aficionado se sumó a la lógica de los medios audiovisuales para determinar la agenda de los principales diarios.




Generaciones

15 08 2007

Escuchaba hace poco a una periodista de unos 50 años, ex desaparecida durante la última dictadura militar, haciendo una diferencia entre los jóvenes periodistas de “su época” y aquellos que se iniciaron en el oficio en los últimos 15 años. Sus coetáneos, decía, veían a la profesión como un medio para llegar a un fin. Eran periodistas militantes. Mientras que, para ella, las nuevas generaciones ven al periodismo como un fin en sí mismo, les importa sólo “estar en el medio” y sus supuestos beneficios. Eso, que no buscan una “transformación de la sociedad” por medio de la comunicación, contaba, le da tristeza. No me convenció del todo.




Tinta

6 07 2007

Uno de los grandes debates del momento es el que surge a partir de la amenaza que plantean los medios digitales para los diarios impresos. Nos guste o no, nos lleve al romanticismo ante lo que se pierde o la esperanza por lo nuevo, cada vez se lee menos sobre papel y más en la pantalla.

El cambio de soporte tiene consecuencias sobre los modos de producción periodística y, claro, sobre sus resultados: la web permite un seguimiento y una publicación permanente de la información, se supone que requiere textos más breves, da la posibilidad de incluir audio y video, y habilita medios para la participación del público. Cuestiones casi obvias a esta altura de la era digital.

Esas novedades, sumadas al amplio crecimiento de las conexiones a internet, acorralan a los diarios impresos. Pero no se entregan. Cada vez que se escucha la voz de alguno de los grandes editores del mundo, como los que participaron del último congreso de la Asociación Mundial de Periódicos (World Association of Newspapers), no sólo resaltan la expansión de los diarios digitales, sino que también plantean ciertas estrategias para la salvación del papel.

La idea es que la tinta debe aprovechar aquellas características que quedan en ventaja frente a la web. Dar más espacio al análisis de la noticia, a la investigación, los textos cuidados, la reflexión sobre los hechos. Aquello que algunos llaman el “arrevistamiento” de los diarios. Incluso se especula con que dentro de algunos años y por cuestiones de rentabilidad la frecuencia de los periódicos se amplíe para publicarse sólo los días en que las ventas son mayores.

En ese marco no se entiende que el último rediseño de Clarín se haya limitado a cambiar tipografías, agregar más gráficos y piezas pequeñas de información, y a recortar los textos. Todo eso para competir con los medios digitales, tratando de imitarlos.




Cacería

14 06 2007

Lo anunciaron como una exclusiva: “Hablamos con Facundo Macarrón”, dijeron. Pero era una estafa en todo sentido. Un engaño al público y al mismo Macarrón. Es que el programa La Liga, de Telefe, decía haber conseguido lo que todos querían: la palabra del acusado (en realidad imputado por una sospecha leve) de haber abusado de su madre y luego matarla.

En realidad, lo que La Liga mostraba el martes pasado al final de un extenso informe sobre el asesinato de Nora Dalmasso era a María Julia Oliván sin micrófono y con una cámara que la tomaba desde al menos unas cuantas decenas de metros de distancia mientras abordaba a Facundo Macarrón cuando llegaba o se iba de una universidad. El procedimiento era igual al de cualquier cámara oculta y por ello desleal con el entrevistado, que no era tal porque no estaba al tanto de que lo filmaban. En este caso la utilización de ese recurso es imposible de justificar ya que ni siquiera es puesto en escena para la obtención de información de interés público. Al menos Oliván quedó en ridículo por la falta de información demostrada y las respuestas recibidas.

La cacería que los medios iniciaron con el hijo de Dalmasso como presa es analizada hoy en la tapa de Página/12. Se trata de una iniciativa valiosa a pesar de que el diario es incapaz de la mínima autocrítica. Allí, la nota de Mario Wainfeld se ocupa de aclarar que, aunque el tratamiento mediático se olvide, Facundo Macarrón es, como todos, inocente:

“¿Sos inocente?”, le preguntan varios movileros mientras lo encierran.

Algunos, más lanzados, optan por “¿La mataste, Facundo?”

Habría que repasar los anales del periodismo internacional para precisar cuántas veces se obtuvo una confesión así, de alguien que va a “estar a derecho” en tribunales, con asesoramiento jurídico. No hace falta ser un iniciado para concluir que las chances son irrisorias. La pregunta no es tal, es un modo tortuoso de acusación. Hay otros, claro.




Felicidades

11 06 2007

Ante tanto (en realidad no fue mucho) discurso con felicitaciones y referencias a la libertad de expresión y a la tarea que realizamos en pos de una sociedad mejor, entre otras buenas intenciones, necesito marcar un par de contradicciones sobre el 7 de junio, el Día del Periodista que fue el jueves pasado y al que llego tarde.

El 7 de junio fue establecido como Día del Periodista porque en esa fecha, pero de 1810, Mariano Moreno fundó La Gazeta de Buenos Ayres. El sitio web del Ministerio de Educación lo recuerda y cita una frase del prócer:

¿Por qué se han de ocultar a las Provincias sus medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema? ¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?… Para el logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal, con el título de la Gaceta de Buenos Aires.

La cuestión es que habría que revisar si los deseos eran tan justos y si Moreno era un amante de la prensa libre. Al menos para cambiar el día de la celebración. Es que repasando su Plan de Operaciones para la revolución no aparece tan claro que el interés de Moreno fuera informar. Allí se señala, por ejemplo, que

la semana que haya de darse al público alguna noticia adversa, además de las circunstancias dichas, ordenar que el número de gacetas que hayan de imprimirse sea muy escaso, de lo que resulta que siendo su número muy corto, podrán extenderse menos.

Y en otra iniciativa del Ministerio de Educación (que por favor no se entienda una operación macrista ni kirchnerista detrás de este post, es sólo que el Ministerio quedó en el medio por casualidad), periodistas de distintos diarios contestaron preguntas sobre el oficio a alumnos de primaria y secundaria.

Alguien quiso saber cómo se consigue una primicia y el encargado de echar luz sobre el asunto fue Raúl Kollmann. Tuni dice que las fuentes se comunican con los periodistas “serios” y “creíbles” para darles información y asegura que otro método para lograr primicias es “no creer en la historia oficial, buscar lo que hay verdaderamente detrás”. Ahora falta que responda cómo hace él para obtenerlas.




Desesperación

6 06 2007

A los medios los hacen personas. Está bien. Pero qué pasa cuando los medios terminan por dominar a las personas. O peor, cuando la competencia entre medios determina la producción periodística. Y no sólo como una variable posible, sino como la variable única.

La selección de la información, el tratamiento que se le da y el modo en el que se la presenta no responden a causas relacionadas con lo periodístico, ni siquiera a lo que un determinado medio debe ser en función de su público o sus intereses económicos o políticos. Nada de eso. Se es y se hace por lo que es y hace el otro. Se toman decisiones sólo a partir de lo que hace el medio con el que se “compite”. Incluso aunque no se sabe por qué se compite: si por el público, la primicia o la publicidad.

Cuando Clarín.com no tenía ese formato blog que tiene ahora, sino que jerarquizaba las noticias por algo más que el eje temporal, he visto a editores de diarios escritos revisarlo para decidir cuánto espacio iban a dar a tal o cual nota en la edición del día siguiente. Cuanto más arriba la publicaba Clarín.com, más líneas se escribían. El justificativo no era otro que lo que hacía el otro medio. No se decía que era más relevante para la línea editorial, los lectores, los intereses económicos o lo que fuere. Sólo importaba lo hecho por la competencia.

El mecanismo se exacerba en tiempos de medios digitales. Y ya no sólo afecta a redactores ansiosos por una palmada del jefe y a editores desconcertados o faltos de ideas. El procedimiento puede llegar incluso a los máximos responsables de los medios, a sus creadores. Sus productos, —porque eso son: productos— pierden identidad y apenas son en comparación con los demás. Algunos son más definidos y otros se pierden en la locura por ser el otro.

Así, los principios básicos del oficio se pierden en un microclima que importa a pocos y que perjudica a la prensa y a los destinatarios de la información. Habrá que hacer el esfuerzo por mantenerlos, por no copiar ni mentir, por ejemplo. La alternativa es inviable: abandonarse a la desesperación.