Recursos
6 12 2006En más de un medio los recursos no abundan o, al menos, son retaceados cuando se necesitan para hacer periodismo. Pero a veces los recursos están y no se usan de la mejor forma.
Por ejemplo, en el caso del asesinato de Nora Dalmasso, que apareció estrangulada en un country de Río Cuarto, Córdoba, muchos medios tienen enviados especiales para cubrirlo. Más allá de los periodistas que fueron para los medios audiovisuales, Clarín hizo viajar a Liliana Caruso y La Nación a Ramiro Sagasti. Ambos diarios decidieron no recurrir a sus corresponsalías en Córdoba y mandar gente desde Buenos Aires.
Pero llama la atención la opción de Página/12. Si bien le da tanto espacio e importancia al caso como los demás medios, no enviaron a nadie. El encargado de la cobertura es Raúl Kollmann, desde el barrio de Belgrano. Uno puede pensar que Página/12 no cuenta con los recursos necesarios para que alguien viaje al lugar de los hechos, y puede ser cierto. Pero al mismo tiempo cuenta con un corresponsal en Córdoba, Camilo Ratti, que hoy escribe una nota sobre la multa que deberá pagar un cartonero por no devolver dinero que encontró en la basura, algo que ayer llegaba por los despachos de las agencias.
Entonces, ¿tiene la cobertura de Kollmann algo que la distinga de las demás a pesar de hacerse desde Buenos Aires? No, las otras tienen más detalles y están más cerca de las fuentes. En cambio, uno se encuentra con lo mismo que dijo la tarde anterior en el noticiero de canal 9 y con frases como esta: “Por lo que se sabe, en ninguna de las cuatro oportunidades [en que declaró una de las testigos] hizo revelaciones importantes, aunque también podría ser que dio pistas”. Claro, una cosa o la otra.
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Categorías : Pensamientos...
En el Los Angeles Times hoy será el último día de su jefe de redacción, Dean Baquet. Desconozco cómo trabaja, qué piensa, si es demócrata o republicano, si escribe bien o con los codos. Pero se ganó mi admiración. Baquet renunció a su puesto. No fue porque le hayan ofrecido uno mejor ni lo hizo para dedicarse a su familia. Renunció después de oponerse a un recorte de personal con el que amenaza la empresa dueña del diario.
No son pocos los periodistas que han perdido la perspectiva. Y aunque lo han hecho en varios sentidos, el más peligroso es el que les indica para quién escriben. Aún asumiendo la existencia de múltiples interferencias, escribimos para el lector.
Dijeron algo...