Recoleta

22 10 2008

Ayer por la noche, un par de horas después de que el Gobierno anunciara el fin de las AFJP, escuché el comentario (el comentario real, no un comment) de que había tenues, tímidos cacerolazos.
—¿En serio? —fue mi respuesta y pregunta retórica a la vez.
—Sí, me lo acaba de decir A..
—Ah, pero A. vive en Recoleta, ¿no? Encima que les salvan la jubilación se quejan…

Mientras, pensaba que dado lo escaso del fenómeno cacerolero y la aparente alienación de sus protagonistas, la mejor opción para oponérseles era ignorarlos. Pero ahora creo que es preferible hacer algo así.





¿Somos?

20 10 2008

—Claro, vos te viniste antes, todavía me acuerdo de la carta de tu padre. Me pedía encarecidamente que te consiguiera trabajo. Me acuerdo que escribió esa palabra como cinco veces, encarecidamente, encarecidamente, qué gracioso… La carta debe estar por ahí. ¿Sabés lo que le insistí a Carlos para que te hiciera entrar en el diario?
—Y sí, bueno…
—Él se preocupó muchísimo. Fue dos o tres veces a hablar con el director y de paso se fijaba cómo era el ambiente, todo eso que a tu padre tanto le preocupaba, y a Carlos, eso de que no te fueran a… qué sé yo, vos viste cómo son los periodistas.

Del cuento “Susana está en Uruguay”, del libro 76 de Félix Bruzzone.




Optimismo

11 10 2008

Adhiero a la idea de que un optimista no es más que alguien mal informado y coincido con aquello de que si algo puede salir mal, saldrá mal. Así de pesimista soy. Y en épocas de crisis financiera mundial, de economías que se desmoronan, con números que bajan cuando deberían subir y otros que suben cuando sería mejor que bajaran, me causa ternura, me da algo de esperanzas, que aún haya medios que se permitan privilegiar debates escandinavos.





Altruismo

6 10 2008

El sábado Perfil publicó una nota que, leída por cualquiera, puede ser sobre educación y tecnología. Para otros, es una publinota (un chivo) bastante cuidada. A simple vista no se vende nada. Pero los que nos quieren hacer comprar es que Microsoft se preocupa por mejorar la educación y que es una empresa “tan millonaria como altruista”.

La nota es sobre el Primer Foro de Docentes Innovadores y está firmada en Guatemala, hasta donde debe haber viajado la redactora que la escribió. Por lo que sé, Fontevecchia no acuerda con que sus periodistas hagan viajes pagados por empresas. Habrá sido Perfil el que corrió con los gastos. Si fue así, es una pena que la nota no tenga una visión para equilibrar la de la empresa. Alguna opinión sobre la importancia de que el Estado, y sobre todo las instituciones educativas, adopte el Software Libre, no sólo por sus menores costos, además porque significa mejores oportunidades de desarrollo.

Uno de los casos que aparece en el texto es el de una escuela en Mendoza que está completamente digitalizada. Ya apareció en una nota en Crítica. Se la rescata porque a pesar de tener patios de tierra, paredes descascaradas y techo de chapa, es la primera en América latina en llevar adelante una experiencia de “educación digital”. Parte del logro se lo deben a que Microsoft, altruista, les hace un descuento en las licencias de sus programas. Todo un ejemplo.





Síndrome

2 10 2008

Lo dicho. Otra vez el síndrome Clarín. En este caso fueron un poco más allá: no son un par de testimonios, sino un par de estudios de mercado. Suficiente como para hablar de “un nuevo tipo de hombre”. Y para venderles más.

La tendencia, que es global (y que, en el primer mundo, incluye un amplio abanico de opciones para la depilación y el maquillaje del varón), avanza a paso firme en Argentina: según datos del sector, desde 2004 las ventas de productos de cosmética masculina crecen a un ritmo anual promedio del 25%, y a una velocidad muy superior a la de la cosmética femenina.

Además de decir que los argentinos usan cada vez más productos para verse mejor, se suman al juego del marketing reforzando que si compran una crema es porque pertenecen a una elite compuesta por “hombres exquisitos, con estilo, exigentes y que buscan la excelencia”. Fantástico.

Y el síndrome parece contagioso. La nota le cae bien a algunos editores, la levanta la agencia EFE y aparece publicada en México y Chile. Sólo falta la cura.





Tendencia

28 09 2008

Cuando vimos el segundo cargamento cayendo desde un camión que transitaba por el rulo de la autopista 9 de Julio supimos que algo estaba pasando. Antes habían sido limones y ahora rollos de chapa, pero la esencia era la misma. Sabíamos, un poco en serio, un poco con ironía, que estábamos ante una tendencia. De golpe iban a empezar a caerse cosas con frecuencia y los medios se preguntarían —nos preguntaríamos— por qué se caían, por qué nadie hacía nada para detenerlo ni para proteger a los desprevenidos ciudadanos que podían terminar su existencia aplastados por lo que fuere: aluminio, ganado, frutas, cualquier cosa. Y pasó. Una carga más se vino abajo y el pedido fue escuchado cuando restringieron el tránsito.

Las tendencias, esas repeticiones de hechos que aparecen cada tanto en la prensa, son conocidas. Pueden ser abusos infantiles, perros asesinos, robos a ancianos, alguna enfermedad. Entonces sabemos que con dos casos ya tenemos una. Con un par alcanza. Ese extraño fenómeno aparece mencionado en la revista de Crítica del 14 de septiembre (pdf) (sí, las leo con algo de retraso). Es en una nota de Josefina Licitra sobre el lesbian chic: aparece una canción sobre el beso entre dos chicas, una escena en una película con dos adolescentes que se quieren más que como amigas y listo. Otra tendencia. La hipótesis de la nota es que el lesbian chic es en realidad un invento del marketing. No hay en el lesbianismo nada que se le parezca, pero es tan efectivo para vender que lo demás no importa. Eso, a pesar de que la bajada de la nota y las imágenes que la ilustran se unan a la moda.

Para explicarlo, en la misma nota Carlos Jones, politólogo e investigador del Instituto Gino Germanila, habla no de un estudio de elaborado por prestigiosos sociólogos ni de una clase de Foucalt sobre la verdad. No. Recurre al periodismo, ni siquiera a una hipótesis de un teórico de la comunicación, al periodismo, al diario Clarín. Dice:

(…) se entra en lo que yo llamo el Síndrome Clarín: cada dos semanas publican una encuesta sobre sexualidad y dicen que es una tendencia. O toman tres testimonios en la Bond Street y hablan de un fenómeno mundial. Pero el mundo no es la Bond Street.

La “tendencia” está impulsada por cierta necesidad de universalizar. Quiere decir que esto que te cuento no es sólo esto que te cuento, es apenas un ejemplo de una cantidad más grande que no para de crecer de cosas como las que te cuento. Es un síntoma de la falta de historias en los medios, de las buenas historias más o menos bien contadas. Como si esa falta quisiera ser cubierta con la totalidad. No puedo contarte lo que te pasa a vos, pero en cambio te ofrezco contarte lo que le pasa al mundo. Esa es, parece, la tendencia.





Identidad

20 09 2008

Empiezo por lo que no van a encontrar acá: explicaciones de por qué desaparecí por unos seis meses. No sé si a alguien le importa y en todo caso creo que ni yo estoy del todo seguro de cuáles fueron los motivos. Por qué vuelvo ya es otra cosa. Hubo un par de cambios, tengo algo de ganas y tuve dos encuentros que terminaron de empujarme a volver a intentar el garabateo de un post cada tanto.

Y resulta que se me ocurre retomar esto cuando el medio, el ambiente, el periodismo todo parece conmocionado por la pelea entre Osvaldo Bazán y Gabriela Esquivada entorno al ¿control? de la sección Cultura del diario Crítica de la Argentina. Tampoco habrá aquí nada nuevo sobre el asunto. Pero sirve como anzuelo en busca de lectores desprevenidos arrastrados hasta aquí por Google.

Al final, estamos atentos a esa correspondencia que alguna vez fue privada como otros ante la pelea entre dos gatos de Tinelli en el programa de Rial. Es que en realidad más de uno debe pasar las páginas de Cultura demasiado rápido, como si temieran contagiarse algo de sólo mirarlas. Tampoco yo leí la sección completa una sola vez. Ni la de Crítica ni otra. Hace años era capaz de leer entero un Radar Libros, pero después se me pasó.

Es más interesante eso de si está bien reproducir un mail privado. Digo: teniendo en cuenta que en esta ocasión no hay ningún interés público de por medio. O, yendo más allá, pensar qué tan privado era el mail. O cómo se filtro, por qué, para qué. Y también lo leí, eh. Vamos, que es hasta instructivo. Samurai dice que enseña más sobre el periodismo que un año en TEA. Y sí. Por ahí Herbie le contestaba que hasta un viaje en colectivo enseña más que un año en TEA. Y también. Si estudiás en TEA, trata de viajar mucho en bondi.

Mientras se pelean o por lo menos se mandan mails, me divierto imaginando a Lanata quebrándose de risa por la situación o lamentándose. Ambas posibilidades me divierten. Y en el pasante abnegado del que habla Bazán. A ése sí que la curva de explotación/aprendizaje lo favorece.

El comienzo de todo fue la necesidad de cambios en Crítica. Algunos le reclaman una identidad propia y le cuestionan que no tenga claro a quién le habla. ¿Al tipo que mira a Tinelli con esas doble páginas sobre Bailando por un sueño? ¿A la “izquierda caviar” (Verbitsky dixit y, tal vez, tema para otro post) con las columnas de Caparrós? ¿Al opositor que busca algo en contra del Gobierno y que también podría leer La Nación o Perfil? ¿A los que no se aguantan los quince días que hay entre las ediciones de Barcelona?

Un ejemplo de la confusión se publicó hoy, en la nota sobre la posibilidad de que Juampi Cafiero vuele al Vaticano como embajador. Algún ingenioso la tituló “Qué dirá el Santo Padre”. Otro creativo le puso el mismo título en Página|12.





Agotado

3 03 2008

Algunos, muy pocos en realidad, se quejan por la sequía de post. Pero si las escasas ideas que se me ocurren encima son apenas originales, prefiero seguir con esta pantalla desactualizada.

Es que se me ocurrió hacer algo y antes de empezar, en mi recorrida diaria por otros blogs, noté que ya lo habían hecho en La Lectora Provisoria. Si se quieren ahorrar el click, les explico y lo hago porque además agrego un dato más rescatado de otro blog.

Resulta que los números de ventas del primer número de Crítica de la Argentina son un tanto escurridizos. En la edición de hoy Daniel Capalbo asegura que “agotó la tirada de 70 mil ejemplares en un santiamén”, mientras que para Lanata lo que sucedió fue que “agotó, en un 95%,una tirada de cien mil ejemplares”. Una diferencia de 30 mil ejemplares en la tirada y de 25 mil en las ventas, algo así como lo que debe estar vendiendo Página/12.  Y para sumar más confusión alguién de la redacción de Crítica le dijo a su amigo, el blogger Abel Escudero Zadrayec, que se vendieron todos los ejemplares impresos: 80 mil. La cuestión no queda agotada, pero agota.





Oficio

21 02 2008

Me molesta mucho cuando un post de un blog no es más que algo linkeado de otro blog, que está linkeado vía otro blog, que lo linkea de un medio digital y así hasta el cansancio en una versión 2.0 y en espiral del copy & paste de gacetillas. Pero esta vez vale la pena hacer el click y leer estas líneas en apariencia apuradas del amigo Hacher Rivera en No contesta. Como para pensarlo y, por qué no, para envidiarlo un poco o, sentir algo de culpa.





Estilo

19 02 2008

Alguien con muchas ganas de decir cómo hay que hacer las cosas insiste con que el periodismo en Internet tiene que ser fácil, divertido, rápido y simple, que no haga pensar al lector, que no lo moleste ni tenga pretensiones de interpretar nada. Ese es el estilo. También, asegura, debe ser barato. Sobre todo eso, muy barato. Lo demás, en realidad, puede ser accesorio.